En el debut de la Vinotinto en la Copa América 2011, los dirigidos por César Farías obtuvieron un importante empate a cero goles frente a una de las grandes favoritas como es la todopoderosa Brasil. En el otro partido del grupo B, se dio el mismo resultando entre Paraguay y Ecuador, por lo que todos están con 1 punto y diferencia de goles en 0.
El primer tiempo mostró a una selección venezolana un poco timorata. Era de esperarse el aluvión inicial de la "canarinha" y la Vinotinto aguantaba sin balón, pues apenas atinaban a cortar el balón e inmediatamente apelar al zapatazo. En este período Brasil creó sus mejores ocasiones por medio de Robinho (Vizcarrondo salvó barriéndose casi en la linea de meta) y Pato (estrelló su derechazo en el travesaño). Otras las contuvo Renny Vega, quien luego de muchas especulaciones terminó siendo el portero titular. Con el paso de los minutos Venezuela se asentó mejor y el primer tiempo culminó sin goles.
La segunda etapa mostró el partido que más le convenía a la Vinotinto. Brasil mostraba mayor desesperación por lo que mandaba al frente todas sus tropas, mientras que Venezuela encontró confianza no sólo para detener los avances del rival, sino para animarse a elaborar juego y defender a través de la posesión del esférico. Parte de la estrategia de César Farías era la presión constante de Miku y Rondón en la salida brasilera, por lo que hizo dos cambios que permitieron seguir aplicando esa táctica con piernas frescas: Moreno y Maldonado por los antes mencionados. En los minutos finales, la idea era mantener el cero a toda costa por lo que entró Di Giorgi por el "Maestrico", para así celebrar un punto que para muchos no estaba en los cálculos iniciales.
Entre los puntos más altos: la muy discutida dupla de centrales. Perozo y sobretodo Vizcarrondo estuvieron a la altura de la situación, redujeron al mínimo los errores y salvo ciertas situaciones en las que Pato les ganó las espaldas, ofrecieron seguridad a la zaga. Por otro lado, Tomás Rincón una vez más fue el líder del mediocampo, tapando todos los espacios y recibiendo una ayuda necesaria por parte de Lucena. Por último, César "maestrico" González realizó una estupenda labor como volante mixto pues apoyaba en la marca y siempre buscó desmarcarse para pedir el balón y dar maniobra a la Vinotinto.
Entre los puntos bajos: se notó que Salomón Rondón llegó justo a la Copa, por lo que sus condiciones físicas no son óptimas (esperemos las pueda recuperar durante la semana, ya que es un jugador fundamental para nuestras aspiraciones). De igual forma, Juan Arango tuvo un día opaco, de él se esperaba que pusiera calma, cerebro y fuese la válvula de escape, pero el capitán perdió muchos balones y hasta falló malamente un disparo en posición ideal.

