En la semifinal 2 de la Copa América 2011, la selección de Venezuela cayó en tanda de penales (5-3) ante Paraguay, luego que el partido se saldó con empate a cero tras los 90 minutos reglamentarios y los 30 de la prórroga. La Albirroja no erró penas máximas, mientras que para la Vinotinto resultó fatal el fallo de Franklin Lucena.
La Vinotinto quedó a un paso de la final, en un encuentro en el que varios episodios puntuales jugaron en nuestra contra contra. En primera instancia un gol anulado (correctamente) luego de una maniobra bien elaborada que finalizó en un cabezaso de Vizcarrondo que en su camino hacia las redes rozó en Salomón Rondón, quien se encontraba en posición fuera de juego.
Luego, los Santos (o demonios?) a los que se encomendó Paraguay respondieron las plegarias guaraníes pues no fue uno, ni dos, sino tres postes los que ahogaron el grito de gol venezolano. El primero tras cabezaso de Moreno (seguido de un contrarremate de Rondón que detuvo Villar), el segundo más casual toda vez que el disparo errático Maldonado encontró el pie de Miku y de allí al vertical derecho de Villar y finalmente ese mismo paral devolvió un tiro libre casi perfecto de Juan Arango. Los penales darían un premio muy grande a Paraguay.
Sobre Paraguay, no tengo críticas en el plano meramente futbolístico. Ellos apostaron a neutralizar a la Vinotinto y cuando se quedaron sin físico quemaron la gasolina del tanque defendiéndose... eso es válido, aceptable, legal, etc. Pero lo que jamás dejaré pasar son las muestras de mediocridad y anti-fútbol: su cuerpo técnico amendrentaba a los árbitros y hablaban de más hacia el nuestro; sus jugadores utilizaron artimañas cobardes como agresiones, provocaciones, burlas hacia nuestros jugadores e hinchada. Muy difícil que no terminaran a trompadas.
La Vinotinto quedó a un paso de la final, en un encuentro en el que varios episodios puntuales jugaron en nuestra contra contra. En primera instancia un gol anulado (correctamente) luego de una maniobra bien elaborada que finalizó en un cabezaso de Vizcarrondo que en su camino hacia las redes rozó en Salomón Rondón, quien se encontraba en posición fuera de juego.
Luego, los Santos (o demonios?) a los que se encomendó Paraguay respondieron las plegarias guaraníes pues no fue uno, ni dos, sino tres postes los que ahogaron el grito de gol venezolano. El primero tras cabezaso de Moreno (seguido de un contrarremate de Rondón que detuvo Villar), el segundo más casual toda vez que el disparo errático Maldonado encontró el pie de Miku y de allí al vertical derecho de Villar y finalmente ese mismo paral devolvió un tiro libre casi perfecto de Juan Arango. Los penales darían un premio muy grande a Paraguay.
Sobre Paraguay, no tengo críticas en el plano meramente futbolístico. Ellos apostaron a neutralizar a la Vinotinto y cuando se quedaron sin físico quemaron la gasolina del tanque defendiéndose... eso es válido, aceptable, legal, etc. Pero lo que jamás dejaré pasar son las muestras de mediocridad y anti-fútbol: su cuerpo técnico amendrentaba a los árbitros y hablaban de más hacia el nuestro; sus jugadores utilizaron artimañas cobardes como agresiones, provocaciones, burlas hacia nuestros jugadores e hinchada. Muy difícil que no terminaran a trompadas.

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